Publicar un libro, una larga espera

¿Qué puedo hacer para encontrar un editor?

25-sep-2009 José Miguel Torrente

La mayoría de autores noveles desconocen cuál es el procedimiento que siguen las editoriales para encontrar nuevos originales que publicar.

Todos podemos convertirnos en J. K. Rowling, la conocidísima autora de Harry Potter, o al menos todos podemos empezar como ella. La británica era desconocida antes del lanzamiento de su primer libro. En paro y criando ella sola a una hija, dedicaba su tiempo a escribir en los cafés, hasta que, quizá porque la cuidaban las musas o quizá por un golpe de suerte, su manuscrito llegó a la editorial Bloomsbury. El resto de la historia es bien conocido.

Las editoriales no eligen al azar, ni encuentran por casualidad los originales que lanzan al mercado. Para encontrar el libro que les interesa suelen seguir un procedimiento. Cada maestrillo tiene su librillo, pero, en líneas generales, todas las editoriales siguen un proceso similar que conviene conocer.

El camino del original a la publicación

Cuando una editorial recibe un original, primero lo evalúa para ver sus bondades o defectos. Para ello, suele contar con un colaborador: el lector. Es una persona, normalmente un colaborador externo, que lee los originales para evaluarlos y emitir una opinión, que expresa en un documento, denominado como "informe de lectura".

El editor, una vez leído el informe, optará por dos caminos: uno, desechar el libro, es decir, olvidarse de publicarlo. Dos, continuar un proceso que culminaría (si todo va bien) en la publicación. Para ello, puede encargar un nuevo informe, como segunda opinión, o pasarlo a un comité editorial. Éste evalúa los informes y los originales, y elige aquéllos más ajustados a las características de la editorial y de su catálogo.

Tras oír al comité editorial, el editor ejecutivo toma una decisión, y si opta por publicar hablará con el autor para contratar los derechos. Hasta aquí todo parece sencillo, pero ¿cómo entra nuestro original en ese proceso? Hay varios caminos.

Agentes literarios

Los agentes literarios (deberíamos decir, mejor, "las agentes", pues en su mayoría el oficio lo ejercen mujeres) son esenciales en el mundo editorial. Su cometido es representar los intereses de los autores ante los editores. ¿Por qué? Normalmente los autores desconocen los secretos del comercio editorial y no pueden negociar en igualdad de condiciones ante un experimentado editor. El agente literario conoce bien el mercado y negociará de tú a tú para conseguir el contrato más beneficioso para el autor.

Este camino lo siguen muchos autores primerizos, y es parecido al anterior: envío del original, informe de lectura y decisión. En este caso, lo que se decide no es publicar, sino representar o no al autor. El resultado, si es positivo, se plasmará en un contrato de representación. A partir de ahí, el agente presentará el libro a las editoriales adecuadas. Si alguna decide publicarlo, negociará el contrato de cesión de derechos en las condiciones más ventajosas.

Los "scouts"

El scout es un explorador, es decir, busca libros que puedan interesar a una editorial. Es una figura externa que conoce muy bien el mercado y la temática en que pueda estar especializado (historia, política, literatura o cualquier otro tema). También lo que interesa a la editorial con la que colabora, es decir, qué tipo de libros pueden caber en su catálogo.

Cuando un texto interesa, lo remite a la editorial y el procedimiento sigue internamente, con una ventaja: el libro ya tiene un trecho recorrido, pues ir recomendado por un scout significa que es interesante para la editorial.

El scout ha sido una figura habitual en la selección, para la traducción, de libros originales en otros idiomas, pero desde hace unos años también trabaja con originales no publicados. Ahora, ¿quién es scout? No se sabe. Su labor es silenciosa y son sus muchos contactos (entre traductores, profesores, críticos o periodistas, por ejemplo) los que les informan de lo que se escribe.

Envío de originales

Son cientos los autores que cada día envían sus originales confiando en recibir una llamada interesándose por el libro. ¿Es un buen camino? Suele ser poco eficaz. Si una editorial recibe a la semana cien originales, para evaluarlos debería encargar cien informes de lectura y disponer de un nutrido comité que pudiera absorber tanto volumen, y eso es inviable. Por eso éste es el peor de los caminos, aunque ¿quién sabe?

Una recomendación

Sea cual sea el camino que se elija, conviene hacer una selección previa. Evaluar el catálogo de la editorial es un buen comienzo, y valorar si nuestro libro responde a su línea editorial una buena pregunta. Si enviamos nuestro original a las personas más adecuadas (sea editorial, agente o scout) ahorraremos tiempo, dinero y esfuerzos, y también se lo ahorraremos a los editores.

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Jesús Ferrero, en la Feria del Libro de Madrid, José Miguel Torrente, 2008 Jesús Ferrero, en la Feria del Libro de Madrid
   
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Comentarios

27-sep-2009 2:52
Invitad@ :
Tu artículo me ha servido de guía perfectamente. Claro y al punto. Intentar hacer que la propia obra literaria vea la luz es una aventura a ciegas, por lo menos para el escritor nóvel. Muchas gracias, de verdad, quizá me hayas ahorrado muchos dolores de cabeza.

Te dejo una pregunta en el aire...¿y esas editoriales que te aceptan y después piden una buena suma de euros por publicarte? Nunca acepté, quizá estoy equivocada...
1 Comentario:
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